lunes, 4 de mayo de 2015

El acoso a través de internet




 - © Laurence Dutton / Laurence Dutton




El ciberacoso consiste en utilizar las tecnologías como ordenadores o teléfonos móviles para acosar, amenazar, avergonzar o causar daño de algún otro modo a una persona. Suelen utilizarse mensajes a móviles, emails, foros o chats de Internet o redes sociales como Facebook para enviar y extender cierta información ocultándose tras el anonimato que Internet les confiere.

El ciberacoso puede ser tan dañino psicológicamente como lo es al acoso convencional, pudiendo producir depresión, ansiedad, baja autoestima e incluso pensamientos de suicidio, así como una disminución en el rendimiento escolar o laboral y sensación de indefensión e inseguridad.

La víctima se siente acosada continuamente mediante SMS e Internet y la información se extiende con mucha rapidez a través de las redes sociales, resultando muy difícil eliminarla, lo que hace más complicado escapar de este tipo de acoso. Además, con frecuencia es muy difícil identificar al acosador. No obstante, el ciberacoso es menos frecuente que el acoso tradicional y no parece estar aumentando con el tiempo.

Por lo general, la gran mayoría de las personas víctimas de ciberacoso son también víctimas de acoso tradicional (como abuso verbal, abuso físico, o un acoso más indirecto como rumores malintencionados) y el uso de internet se convierte en una forma más de hostigar a la víctima.
El acoso a través de Internet puede darse tanto entre niños o adolescentes como entre adultos, aunque la mayoría de las investigaciones se han centrado en el acoso a estudiantes.
Entre los niños y adolescentes, la mayoría dice que el acoso por Internet tiene como intención gastar una broma o reírse, más que hacer daño.



El problema es que se subestima el daño psicológico que ese tipo de bromas pueden llegar a causar.


Diferencias ente ciberacoso y acoso tradicional.
Existen diferencias entre el acoso tradicional y el acoso por internet. En el acoso tradicional suele haber una diferencia de poder entre la víctima y el acosador, siendo este último mas fuerte o de mayor edad en el caso de los niños, o bien se encuentra en una posición de poder, en el caso del acoso laboral. En cambio, en el ciberacoso cualquiera puede convertirse en acosador.
Otras de las diferencias es que resulta muy difícil escapar del acoso por Internet porque ni siquiera es necesario que la víctima y el acosador estén cerca, sino que basta con enviar una determinada información, fotos, vídeos, etc., a Internet de manera anónima. Al ser tan difícil identificar al acosador, escapar o defenderse se vuelve aún más complicado. Por otra parte, en el ciberacoso es más fácil recurrir a la humillación y la vergüenza debido a que cierta Información sobre la víctima puede extenderse con rapidez entre una gran cantidad de gente, cuya reacción hace que se multiplique el efecto del daño causado.
El ciberacoso puede producirse las 24 horas del día todos los días de la semana, por lo que la sensación de falta de seguridad es mayor que en el acoso tradicional, en el que la víctima se siente a salvo los fines de semana, cuando está lejos del lugar donde se produce el acoso.
Las personas que presencian el acoso tradicional en los demás suelen verse también afectadas. Sin embargo, en los casos de ciberacoso este efecto no se produce. Es decir, los testigos se ven mucho menos afectados, lo que hace que la víctima esté más desprotegida.


Características de acosadores y acosados.
Un estudio realizado en escolares mostró que ser objetivo de este tipo de acoso está asociado a problemas emocionales, de concentración y de conducta, problemas para relacionarse con los demás, dolor de cabeza, dolor abdominal recurrente, problemas de sueño y sensación de inseguridad en el colegio. Por otra parte, los ciberacosadores no están tampoco exentos de problemas; ser un ciberacosador está asociado a problemas emocionales, de concentración y de conducta, problemas para relacionarse con los demás, hiperactividad, tabaquismo, emborracharse con frecuencia, dolores de cabeza y sensación de no sentirse seguro en el colegio. Tanto el acosador como la víctima suelen tener una baja autoestima.
Tipos de ciberacoso.
El ciberacoso puede tomar muchas formas diferentes:
  • Envío de mensajes con un lenguaje amenazante, vulgar o agresivo.
  • Envío repetido y frecuente de menajes desagradables.
  • Denigrar a alguien online, publicando mensajes con comentarios, negativos o humillantes, fotos, vídeos, rumores o cotilleos que dañen la reputación o humillen a la víctima.
  • Hacerse pasar por otra persona y publicar en internet información que pueda crear problemas a la persona por la que se hace pasar. Por ejemplo, si alguien se hace pasar por ti y envía mensajes insultantes a tus amigos.
  • Acoso repetido destinado a producir miedo, como amenazas de algún tipo de daño o de muerte.


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